RELOADED 04

Tarde pero seguro, por fin sale a la luz RELOADED 04, la cual tardó un poquito más de la cuenta en salir, pero espero que la disfruten. Si quieren ver la revista desde aquí puede hacerlo aquí abajo.

Powncast 101: Lupita Nyong'o

Después de varias semanas sin Powncast llega una nueva edición, que si bien no es la que les habíamos prometido al menos no los dejamos sin escucharnos una semana más y este episodio les traemos las noticias más importantes de la semana, como el hecho de que TitanFall se verá como un juego de 360 en Xbox One...

The Watchers 08: The Hulk

En resumen: -Los muchos colores del Hulk. - Maximus, de Gladiador, era un Hulk romano. - Sean Penn, golpeador de mujeres, como Ant-Man. - We have a Hulk! Los Watchers tenemos nuestro Hulk honorario...

The Watchers 007

En este nuevo episodio de los Watchers te traemos: -El Watcher conocido como Divosteitor se aguanta el sueño como los fans de Shyamalan. -Historias pendejas que no merecen estar en continuidad. -Ciudad Gótica es mejor protegida por los villanos que por Batman. Hallamos la fórmula para lograr la paz en Palestina.Le funcionó a Bane...

Powncast: Titanfall Preview

Tuvimos la oportunidad de echarle la mano al alpha de Titanfall y te traemos todas nuestras impresiones en esta capsula especial.


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martes, 16 de abril de 2013

Óscar González Loyo ¿Por qué tanto mal karma?



Con ocasión del reciente cumpleaños del infame Óscar González Loyo, plagiador amateur de comics y líder de una secta dedicada a lamerle los yarboclos y apapacharlo en su descenso al abismo (y "creador" de Karmatrón, claro), le hacemos el regalo de este divertido post donde se explica por qué es quien es en el medio del cómic, y por qué es el hazmerreír en sitios como el magnífico Blog del Maestro Nathaniel Hornblower, y recibidor contínuo de burlas de parte de los Watchers también.



Tomado del Formspring de nuestro amigo, el genial webmonero Jorge Cavazos, autor de Caballo Negro.



Pregunta: "Sr. Cavazos, ¿quién es Oscar Gonzalez Loyo y por qué tiene un blog entero dedicado a tirarle caca? D:"

Respuesta: "Óscar González Loyo es la Niurka de los cómics en México, y tiene un blog de troleo porque se lo merece.

Es difícil entender todo este asunto de Óscar si no estás relacionado un poco con el medio del cómic en México (tampoco somos tantos), así que te explico a grandes rasgos:
Óscar González Loyo es mexicano, tendrá ahorita cincuentaytantos años. Su papá era editor en alguna de las grandes editoras de cómics en la "época dorada", donde las historietas se hacían como churros y se vendían como pan caliente. Este flujo construyó grandes imperios... pero esa es otra historia. El caso es que su papi le dio chanza al joven Óscar de dibujar el título "Parchís" y otros, cuando Chicarcas (mote de antaño de Óscar) desertó de la escuela





Tan emocionante como se ve. Hurra.


Fue medianamente notable como autor de cómics en los 80's; publicaba su propio título llamado Karmatrón y Los Transformables, sacó un chingo de números y vendía lo suficiente. El cómic en sí era una revoltura de obras ajenas como la serie Battlestar Galáctica (de los 70's), de los Transformers, de filosfías hindues, budistas y mil cosas más. Nada del otro mundo, pero aun así loable al ser un título... "mexicano".



Esto es un Loyismo. Mentiras obvias, exageraciones,
alucines y excusas idiotas de Loyo. Y es de los leves.

Pero bueno, pasó lo que tenía que pasar, el papel se encareció, las editoriales quebraron, y Karmatrón se fue a pique, como el resto de la industria.

Aquí es cuando se pone interesante, y esta es mi apreciación de los hechos conocidos: La locura de Chicarcas se acrecentó. Ya desde niño decía que veía seres fantásticos, extraterrestres y la verga (digo, no veía vergas, que yo sepa, es una expresión para hacer notar que se le botaba gacho la canica).



Y también las canicas de los ojos.
De las otras creemos que no tiene.



Se volvió "esotérico". Se volvió "gurú". Sin embargo, tuvo un golpe de buena fortuna: Fue invitado a participar en un título de Simpson Cómics, donde dibujó una historia al lado de grandes maestros como Jill Thompson y Sergio Aragonés, cómic que a la postre ganaría el premio Eisner. De rebotito, pero se lo ganó.
Cosas como esta las dice sin cesar por horas enteras.
Porque es el Humano Alfa. NO es broma, él lo dice.


Bajo la noble bandera de "reactivar la industria del cómic en México" empezó a reclutar a jóvenes valores con promesas de ayudarlos a publicar, a destacar en el medio y las hilachas, y fundó junto a su papi y su concubina el "Estudio Ka-Boom" (irónico lo de "estudio": no hay nadie con carrera en ese lugar).
Y se nota. Las burradas de Oscarito son aceptadas
como dogmas de fe por sus esbirros.


En fin, Kaboom se dedica mayormente a hacer chambitas de diseño y una que otra ilustración. La cosa es que... Óscar no trabaja ahí, para eso tiene a sus empleados. Pero no les paga un centavo, porque no son empleados, son "dueños" de su empresa. Así que les paga con "amistad" según el mismo dice, y los tiene a todos viviendo, comiendo y durmiendo bajo el mismo techo, donde si no hay dinero no comen, si se portan mal no comen, si opinan diferente no comen. Salen sólo en grupo a lugares predeterminados por Óscar, sus actividades en internet son monitoreadas, el contacto con su familia restringido y el pensamiento libre mal visto.
Raro, no? Pues no, así son las sectas.
Y entre 12 huevones no juntan lo que tú en media quincena, pero ya
van mejorando tras 20 años de hacerle al güey profesionalmente


Entre los pasatiempos favoritos de Óscar está echarle tierra a todo aquel creativo cuyo trabajo desapruebe, llamar traidores a los que salen de su secta, amateurs a los que están muy chavos y muchas otras cosas por el estilo. Muchas. Le encanta atacar sobretodo a mujeres que contraponen su punto de vista... Y ya le corto porque es mucho, pero en síntesis, es un cobarte, mentiroso, machista, homofóbico, incongruente y orate. Muy de todo. Esta última década, a la par de múltiples fracasos, se fue desvaneciendo poco a poco, hasta que ya pocos saben quién es, aunque él afirme que "tiene más fans que BEF".

La parte divertida es que para el resto del mundo, Óscar es una botana. Es hilarante ver como continuamente escupe para arriba, como afirma que Sergio Aragonés, Matt Groenning y Stan Lee son sus mejores amigos, que puedes viajar al espacio en un dragón, cómo se ha peleado con todo mundo, cómo se muerde la lengua cuando afirma que Ka-Boom no es una secta.
¿Quiso decir "planeta" o "estudio"? Olvídenlo, mejor
díganme qué diantres es "Terrícolamente".


Este balbuceo fue épico. Sorprendido con las manos en la masa.

Óscar es un personaje muy complejo, hasta leyendas urbanas de robo y sabotaje tiene en su haber. Lo cierto es que es super entretenido ver como va desvariando cada vez más. Es como un reality show. Cierto también es que autores desacreditados por el Chicarcas, como Maritza Campos, Cucamonga o Pinto, están de hecho reactivando la industria mucho más de lo que nunca lo ha hecho él.
Alias El Perro Mamón, El Perro Huevón, etc.
Y sus sectarios, los Karmaperros.

Larga vida a Óscar González, que nos dure un chingo de años más, y que nunca se acabe la minita de oro... como dijo Leonard Nimoy en "Los Simpsons": El mundo necesita reír. Y los moneros mexicanos también."

domingo, 10 de marzo de 2013

Comics - Reseña de Colder


 
Hay en una sala un hombre de cabello blanco, sentado e inmóvil, sin indicios de estar consciente de su  entorno, ni otro signo de vida que una respiración lenta y apenas perceptible, pues su mirada vacía se pierde en la nada y su temperatura corporal es tan fría como la de un cadáver. Ha estado así por más de 70 años, desde que se incendió la institución para dementes peligrosos en la que abusaron de los internos con sustancias psicotrópicas. Extraviado en sí mismo y congelado en el tiempo, siempre frío pero sin aparentar más de veintitantos años, aunque bien podría tener más de 100. Su nombre es Declan Thomas, dicen los pocos registros que hay de él. En esa sala de un departamento de Boston ha estado vegetando los últimos 5 años, desde que la última en una larga serie de clínicas de bajo presupuesto cerró, y la joven enfermera Reece Talbot se volvió su tutora legal, mientras intenta resolver el misterio del pasado de Declan, y la condición imposible de que lentamente ha ido bajando de temperatura a través del tiempo, hasta los 8º C y menos.

Reece lo cuida, lo atiende, vive para él prácticamente. Si hay química entre ellos, parece ser unilateral, pues para ella ya no es solamente un enigma por resolver, sino que se ha vuelto su compañía, aunque no su mascota: uno suele interactuar con su mascota, por lo menos. Es más un placebo. Le lleva comida, le platica su día, le lee novelas, rechaza a otros por pasar tiempo con él, y a veces abre una buena botella de vino tinto, cocina un platillo francés y se pone un vestido lindo para leerle ficción erótica. Calma en esa relación sustituta cualquier otra necesidad social que pudiera tener aparte del trabajo.


La presencia que pone de cabeza la extraña estabilidad entre Declan y Reece es un personaje sádico, cínico y malévolo conocido solamente como Jack. Es un tipo delgado, flexible, ojeroso, que trepa descalzo por toda la ciudad con la agilidad de un insecto, sin ser visto por nadie que él no quiera que lo perciba. Vive de arrancarle la locura a las almas de los dementes que encuentra, desde un asesino psicótico en una prisión hasta una persona con alguna fobia potente paseando por la calle. Sobra decir que arrancarle trozos del alma a estos desafortunados  los deja incompletos y quebrados, a menudo muertos por suicidio. Pero a Jack eso no le importa, el mundo es un bufete de todo lo que pueda comer, y él siempre tiene hambre.


Jack no es un simple vampiro psíquico. No es una sanguijuela cualquiera ni un apetito descontrolado. Jack es un conocedor. Un gourmet. Desde que la locura concentrada en el asilo donde Declan estaba internado en 1941 lo atrajo a nuestro mundo, ha mostrado una adicción insaciable, pero también la paciencia de un sibarita que sabe que los mejores licores deben dejarse añejar. Para Jack, quien es todo lo peor y lo mejor de mezclar el poder sobrenatural del infernal Freddy Krueger con el humor macabro y farsa exagerada del  Joker, el gélido Declan es un manjar supremo de peculiar exquisitez por el que vale la pena esperar décadas. Tal es el nivel de locura que ha concentrado Declan en su mente hermética.
 
Reece no lo sabe, pero ha estado alojando a un hombre callado de capacidades enloquecidas,  literalmente. Es una anomalía médica, psicológica y paranormal, raro entre los más raros. No sabe su propio origen, pero es capaz de absorber como una esponja la locura de otros que estén en su proximidad,  dejándolos cuerdos. Es un sanador, pero cada vez que cura a alguien su temperatura disminuye, y si alcanza los 0º morirá. Reece tampoco sabe eso. Ni sabe que junto al nuestro, en una capa sutil separada sólo por la membrana de la cordura, existe un plano donde se ocultan y dominan los demonios internos de los trastornados, siempre hambrientos, siempre al acecho, siempre mordiendo hacia nuestra realidad. Pero pronto se enterará, y su razón será asediada por el contacto con seres, experiencias y percepciones para las que nadie está preparado. Y entonces tendrá que aprender rápidamente o perder contra Jack la batalla que librará junto a Declan por su propia mente.

 
Esta semana Colder, historia de 5 partes publicada por Dark Horse Comics, ha llegado a su fin. En verdad les recomiendo que hagan lo imposible por conseguir la historia completa,  pues es un placer leer personajes de buen grado de complejidad y voz única, un misterio que se vuelve un relato de suspenso paranormal, gracias al guión de Paul Tobin, a quien hemos visto en Marvel con historias de Spider-Man y los Fantastic Four. Como si eso fuera poco, he de aclamar el arte preciso y detallado de Juan Ferreyra, con el diseño de personajes perfecto, casi atemporal, el adecuado para esta historia que abarca varias décadas. Sus tomas son dinámicas cuando tienen que serlo, pero sabe crear un ambiente complejo e íntimo cuando debe. Perspectivas especialmente forzadas, como las de proyección curva, las utiliza en momentos clave que no se sentirían igual de otro modo, incomodando un poco nuestra percepción del entorno para que a pesar de una calma aparente no se sienta tan seguro y familiar, sino tan ajeno e irritante como una jaula . Si ven las portadas y creen que son de un portadista contratado para hacer ver bien al comic aunque el interior es de un artista menos bueno, no es así. Cada página del interior está trazada expertamente de la misma manera, con un trabajo de color en verdad artístico y dedicado. 


Vayan por esta historia,  y corran porque se enfría. No querrán que eso pase.