P.s. el siguiente video es spoiler, veanlo bajo su propio riesgo, jajajaja.
Fuente de video: http://www.youtube.com.mx/
Tarde pero seguro, por fin sale a la luz RELOADED 04, la cual tardó un poquito más de la cuenta en salir, pero espero que la disfruten. Si quieren ver la revista desde aquí puede hacerlo aquí abajo.
Después de varias semanas sin Powncast llega una nueva edición, que si bien no es la que les habíamos prometido al menos no los dejamos sin escucharnos una semana más y este episodio les traemos las noticias más importantes de la semana, como el hecho de que TitanFall se verá como un juego de 360 en Xbox One...
En resumen: -Los muchos colores del Hulk. - Maximus, de Gladiador, era un Hulk romano. - Sean Penn, golpeador de mujeres, como Ant-Man. - We have a Hulk! Los Watchers tenemos nuestro Hulk honorario...
En este nuevo episodio de los Watchers te traemos: -El Watcher conocido como Divosteitor se aguanta el sueño como los fans de Shyamalan. -Historias pendejas que no merecen estar en continuidad. -Ciudad Gótica es mejor protegida por los villanos que por Batman. Hallamos la fórmula para lograr la paz en Palestina.Le funcionó a Bane...
Tuvimos la oportunidad de echarle la mano al alpha de Titanfall y te traemos todas nuestras impresiones en esta capsula especial.
Nuestro superior nos ordena cavar unas zanjas, pues haremos rondines de guardia al anochecer en el lugar..., más rápido que en chin.. Las palas portátiles hacen su trabajo, mi superior al ver el desmadre de guarida que fabricaba me grita: ¡inche zopenco! que desmadre tienes, ¡métete ahí!, ¡no “cabo”! -le respondí-, vuelve a salir de su boca otro improperio y me corrige: ¡no se dice “cabo”!, ¡se dice “quepo”!, ta gueno, No “cabo” mi “quepo”, mta, que chingadazos me puso el cabo (grado jerárquico militar) del pelotón… al día siguiente de castigo, sopa de cebolla para los mamilas del “mojes” y yo, así como doble rondín de guardia…
Una vez repelido el fuego de la guardia del comandante, nos dirigimos en chinga, perdón, en rechinga al aeropuerto, el avión C130 con los amotinados de la bahía de cochinos nos aguarda, córrele “mojes” no mam… -ya voy “papa” John, ya voy, como tú tienes el poder turbo de la papaya…, ya guey, ya no me digas nada acerca de eso, ¡ah maldito estigma de los gases que me tiro…!, pronto llegamos a un precipicio, las cuerdas nos aguardan para realizar el rapel, pasamos desapercibidos y llegamos por fin al C130, rápido tomo la ametralladora del lado derecho y mientras el piloto inicia el rodamiento en la pista, el ejército cubano nos alcanza y eso se vuelve la sucursal del pandemónium, balas trazadoras por todos lados, le doy a un vehículo de transporte, ¡vientos! –Me grita el “mojes”-, ¡acerté! –es mi respuesta al alabo anterior-, ¡no guey, ya ni chingas, te aventaste otro “viento”!, mta madre, te cagaste otra vez “papa” John…
Granadas, balas, otra vez granadas, cocos, esto es el pandemónium, la guardia cubana vino con todo tras de nosotros –hijo’ esu, hubieran traído un mojito de perdida, pensé-, cuerpos mutilados por mi lanzagranadas, el “mojes” también se despacha a varios con su fusil automático, ¡cuidado mojes!, -le grito- y más rápido que peluquero se degüella a un pobre cubano, lo deja con la “sonrisa” en la garganta y por fin, logramos detener el embate de esos bravos cubanos, ¡uff!, una mezcla de sudor con restos de pólvora corren por nuestras frentes, jadeos y más jadeos, la adrenalina va disminuyendo conforme los latidos del corazón agarran su ritmo, ¡vientos “papa” John!, ¡gracias! –Le contesto-, no caon, te chingaste otro pedo, ¡mta madre que hediondo andas!, ¡oh pues¡, inche “mojes”, ¿no pediste el poder turbo de la papaya?…
Me despierto de mi regresión y por fin llegamos al área de extracción, ¡oooottttaaaaa! que picudo se siente ver al helicóptero “Charlie” que nos llevará a la siguiente misión –bueno, si mi ménd… Xbox 360 ya sirve…-, jajajaja.
UN MERECIDO DESCANSO EN ABU DABI…
Quedan varios logros por obtener, en lo personal, el haberme “coronado” campeón de la máxima categoría me “ayudo” para lograr acaparar la atención de varios equipos; entre ellos: Renault –pero el muy sope de mi piloto se engolosino con la oferta del “jefazo” de Lotus y pues tuve que hacer mi segunda temporada del juego con ellos, ¡gran dammit!-.
Bueno, la última prueba del calendario me da flojera, -total, ya gané-, lo único atractivo es que el Jarno me invita a que vayamos a conducir un Ferrari, ¿Qué?, ¿Estás seguro? -Le pregunto en tono de asombro-, el asiente con la cabeza y yo en mi alter ego le empiezo a cantar los tifosis, ¡ah, Káiser Schumacher, seré el heredero de tu gloria!, me dejo llevar por la primera impresión y abordamos un autobús que nos lleva a ese momento y pináculo de mi carrera, para después caer en el asombro –y molestia pasajera- de que el Jarno se refería al Ferrari de la montaña rusa del pabellón que esta escudería tiene adjunto al circuito de Abu Dabi, jajajaja, se burla Jarno de mi expresión de molestia por la broma que me hizo, pero luego se calla cuando en la bajada le devuelvo – y no precisamente la cortesía- el estomago en su camisa -todo por no tomarme mi “dramamine”-, jajajajaja, ¿Ahora quién está molesto Jarno?, jajajajajaja.
Ya dispuestos a la señal de arranque, me pregunto: ¿La Edecán? ó ¿La Coreana? Ambas son expertas con la lengua, no sean mal pensados hijos de su’, me refiero al idioma, ¿por cuál debo elegir?, total, la pinche lela otra vez y arrancan todos y yo me rezago, ¡ah que bruto! Perdí dos puestos y el pedante de Alonso y Hamilton me dejan el tercer sitio, le cierro la puerta a Vettel –no chiquito ya estuvo, agarren a otro de encargo- y raudo y veloz establezco la vuelta rápida y doy alcance al Flemático de Hamilton, vuelta 10 y parada en Boxes, mta madre, ¡otra vez pensando en la edecán!, jajajaja y rápido me hacen el cambio de neumáticos y salgo por delante de Alonso, ¡Viva Villa!, así transcurren las vueltas y los demás siguen su curso normal: bandera a cuadros y cierro espectacularmente con otro triunfo.
Ya entrados en confianza con el Jefazo, me comenta: hijo mío, por tu gran desempeño te permitiremos que le hagas unas pruebas a los chasises, órale, ¿total qué más da?-como dice la canción de Bronco-, tu mandas, yo obedezco… ¡ah bárbaro!, esto compensa lo güero que te hiciste con mi lana –virtual-, ¡Gracias Jefazo¡, ahí se ven pelaos, nos vemos la siguiente temporada…
Después de esa ardua labor de inteligencia militar y ejecución del plan a la perfección para dar fin al comandante, disfrutamos de unos buenos habanos y ron, el “mojes” y yo, al son de una buen danzón la mulata que salvamos nos baila de lo más cachondo, estamos envueltos en una atmosfera tan atrayente que nos levantamos a bailar con ella, nos arrebatan sus curvas y al movimiento del danzón le damos gusto a la sensación, el “mojes” me dice, “papa John”… “papa” John… ¿Qué quieres cab…? le espeto con desgano, oye –vuelve a atraer mi atención, claro está, porque yo tenía los ojos cerrados- ¿y la mulata…? ¡En la madre! El mojes y yo nos parecemos a los “charolastras” como en la película de tu mama también, mta madre, con razón la bayoneta –pensé para mí-, no mam… inche mojes, ¿Por qué no me decías nada?, me contesta muy apenado: ¡Es que eres mi superior y además bailas chido!, mta madre, haste pa’ alla caon…
Campeonato en Brasil, ¡viva el Mexican Curious!… (Parte 1 de 2 del capítulo XII)
Nos trasladamos de Corea hasta Brasil al circuito de Inter lagos en Rio de Janeiro, ¡Ah, Brasil y sus garotas, la samba, Ronaldinho, Pelé y Xuxa!. Nos instalamos en este circuito e iniciamos los preparativos para nuestro fin de semana largo, el calor empieza a hacer estragos en los motores, se sobrecalientan al punto que llevo dos roturas y la situación se vuelve algo tensa, Red Bull también vive momentos de tensión, aún y cuando sus pilotos se ven confiados no dejan de pensar en la estrategia para derrotarnos y seguir en la pelea, por fin terminan de arreglar el nuevo motor y la puesta a punto, salgo a la pista y el trazado inicia a hacer de las suyas, la recta principal termina en una especie de curva parabólica que si no presionas adecuadamente el pedal del freno terminas siendo víctima de la fuerza centrífuga y terminas mal contra la valla.
Rápido terminamos la segunda vuelta y para sorpresa de los líderes, entro en una maniobra arriesgada al cambio de neumáticos, me sigue Webber, la estrategia indica hacer lo mismo, para mi fortuna, mi equipo me lanza primero, el cambio más rápido de la temporada, ¡Sólo 2.3 segundos! y salgo delante de Webber, ¡excelente equipo, grito por el intercomunicador!, en la salida me topo con Hamilton y Massa y sin esfuerzo los dejo en el camino, ¡Hurra!, estoy en tercer sitio, voy rápido y estoy a 23 segundos de Alonso y 17 de Vettel quienes entran en la siguiente vuelta a boxes, me llaman por radio: ¡Alonso en Boxes!, sin más demora marco el giro rápido y por poco, pero paso a Vettel, y estoy a sólo 1.350 segundos de Alonso, ¡maldita sea!, otra vez el zopenco de Alguersuari y su Toro Rosso, hacen que frene intempestivamente y Alonso se separe nuevamente, por fortuna alcanzo a contener el embate de Vettel y Webber sigue retirado en la sexta plaza.
El corazón me da retumbos, voy rápido en mi monoplaza pero tanto Alonso como yo giramos casi en el mismo registro de vuelta, ambos hacemos el 1:19.530 y las cosas no cambian, ¡aaaahhhh! Un grito de júbilo en la escudería, ¡Webber pinchó su neumático!, ¡Hurra!, coincide a dos vueltas de terminar la justa, no sé qué significa eso, estoy concentrado en alcanzar a Alonso pero imposible, la bandera a cuadros cae y el Gran Premio de Brasil es para Ferrari, hacen el 1-3 y yo en medio de ambos pilotos, cuando cruzo la meta, la pizarra muestra el mensaje: No. 1, YRE THE CHAMP, ¡ayayayayaay, Viva Villa!, ¡ay mamacita! Por poco me doy en la madre en la curva primera de la emoción, no lo puedo creer, lloro de alegría, las banderas de agitan por parte del personal de pista, saludo a todos y doy la vuelta del campeón, ahora entiendo el júbilo en mi equipo cuando Webber pincho su neumático, con eso quedo fuera de la carrera y en automático me dio el campeonato aún y cuando falta la carrera de Abu Dabhi.
El Himno Nacional de México se deja sentir en todo lo alto del podio y la tribuna, Lula Da Silva me entrega el trofeo de pilotos –casi la riego porque le iba a preguntar por Xuxa-, Pelé también se presenta y me felicita. ¡El mexican curious es campeón!, las petronas mis primas me escriben vía twitter, le dedico el campeonato a mis fans, también a mis compas de restart.com.mx, Alex, Richo e Iván el 8, Mario Tauro y Rio Wild me marcan al celular y me felicitan, también para ellos va este campeonato.
KAM SAN NIDAM SABONIM, con la mira en el título de F1.
Esta prueba del campeonato tiene un ingrediente muy particular, el circuito ha sido crítica de varios pilotos y en particular de la prensa especializada, aún y cuando tiene la recta más larga del campeonato y ello conlleva el reto a vencer en cuanto a velocidad se refiere, muestra las prisas por terminar el trazado para ajustarse al calendario del máximo circuito, entre otros detalles a mejorar; será el de revisar el drenado de la lluvia y que la pista no tiene “huella” de carrera, lo que dificulta la puesta a punto del monoplaza, pero es algo que nos afecta a todos, yo en lo particular quiero comprobar que sin Sake puedo encontrar una edecán digna en estas tierras orientales.
Las sesiones se llevan bajo una lluvia torrencial, todos estamos preocupados los accidentes que pueden estar a la orden del día, sin embargo, las llantas de lluvia son el aditamento indicado para estos menesteres, por lo que sin perder más tiempo, todos los equipos seleccionamos el mismo tipo de neumáticos e iniciamos nuestra lucha por la pole position, comprenderán porque es tan deseada esta posición.
¡Oh menuda sorpresa!, Formado en la parrilla de salida veo con beneplácito que esta tierra lejana si cuenta con bellezas y dignas representantes del sexo femenino, ¿Mi edecán?, ¡bah!, ya no se le extraña, tengo la mira puesta en una que se llama, Lo merezc ho… ¿Cómo no chiquita?, ¡falta de confianza! déjame ganar la carrera y me enseñas tu lengua y conjugamos el verbo amar, fue lo primero que se pasó por mi mente, ¡perdón! Me salió lo mexican curious. Inicia la arrancada, veremos de qué cuero salen más correas...
Lejos de tomar en cuenta las críticas previas a la pista, a mí me sienta de maravillas, la recta es digna del más intrépido de la velocidad, aquí Hamilton también se siente como en casa, me quedo a escasos 10 kilómetros del record de velocidad punta para conseguir el logro correspondiente en el título –perdón, esto sucede del otro lado de la pantalla, jajaja-, curvas inigualables en cuanto a ritmo y destreza, una a una las vueltas se suceden y llegamos al cambio de llantas, Alonso se anticipa, Webber y yo fieles a la táctica entramos en la misma vuelta pero ahora mi equipo me lanza primero a pista, ¡muerte de envidia cangurito! Ya te conozco las mañas, jajajaja, ¡ayyyyyyyyy! Maldito Alguersuari casi se estrella contra mí a la salida de boxes y me hubiera hecho perder la carrera y el buen momento que llevaba en el campeonato –por fortuna siempre hay flashback y reinicio de carrera si no…
En palabras coreanas, Kam sam nidam Sabonim, significa: Muchas gracias maestro, la edecán es maravillosa y excelente poliglota, además de hermosa.
¿Nos echamos un purito comandante?
De hecho la crónica iniciará con el tema de la Revolución de Cuba y los planes secretos de parte de nuestros adorados y odiosos -a la vez- gabachos para derrocar al régimen del Comandante –omitiré nombres para no herir susceptibilidades- mediante un grupo selecto de militares denominados SOG, conforme se desarrolle el trama iré dando comentarios acerca de este genial y por mucho esperado título de Xbox 360, pues el ambiente también tendrá operaciones especiales dentro del contexto de la guerra de Vietnam y otros contemporáneos, por cierto, el personaje no es ni cabo, ni soldado, ni capitán y nada por el estilo, su clave “Papa” y nombre de pila John (Juanito para los compas) y será Sargento, pues las películas de guerra de esa época mencionan que los sargentos son como las “madres” de todos, o sea, muy chipocludos.
Seguimos de frente y madres: les suelto tremendo bombazo –ahora fue turno del lanzagranadas, jejeje-, llueven cuerpos, metales, cruzamos un callejón y nos alejamos dejando tras de nosotros una estela de muertos –al rato regreso mi mulata no te apures-, continua la batalla pero ahora en forma sigilosa, puesto que nos acercamos a nuestro objetivo, la casa donde descansa el comandante, rápido y efectivo utilizo la mira telescópica de mi fusil automático, subo las escaleras y mi compañero el sargento mojes tarma, toma mi hombro, no chingues, le contesto: ¿ya vas a empezar con tus cosas?, por eso no debiste tomar mojitos, no seas pend…, la técnica de distracción para despachar que nos enseñaron en la academia militar, ¡uf, yo había pensado otra cosa!, órale, va, se pone delante de la puerta y con mi mano en su hombro abre la puerta intempestivamente y chúpale, me hecho a tres guardias con 5 tiros, ahí si la cajeteo gacho porque no me gané ningún logro tipo COD MWF II, pero no ha pex, seguimos en la refriega y llegamos nuevamente a otra puerta, ya entrados en confianza el mojes y yo, pues le pongo la mano en el hombro y me dice: ¡ora, invítame una copa de perdida!, tremendo sopapo le planto en la tatema y le digo a la de tres: una, dos…, espera me dice: ¿Es una, dos, tres y entramos?, ó ¿una, dos y entramos en el tres?, le respondo: Tu sólo abre la puerta, entramos como Juan por su casa y el cuadro es sorprendente: ¡ah pillines!, ¿conque chaca, chaca?, el comandante con dotes de caballero se escuda en la dama que lo acompaña, cámara lenta, preparen, apunten y fuego, sale una bala de mi colt 45 y se incrusta en la frente del susodicho, hemos completado la misión mojes –le digo-, si, “papa” John, arrímate unas copas, ese ron y habanos y que la mulata nos baile…
Banzai en Suzuka y un poco de sake…
En fin, dos cosas buenas en el trabajo de preparación de esta carrera, los ajustes o reglajes que me permiten ser más veloz que Webber y Alonso y el Sake –ya le agarré sabor-, lo malo que en exceso puede traer consecuencias, tal es así que todo el fin de semana me la pase fatal para entrar muy bien en el trazo de las “eses” después de la recta principal, también el muy flemático de Hamilton se puso un tremendo golpe que destrozó su monoplaza y tuvo que trabajar el doble para poder obtener un buen lugar en la largada del domingo.
Al fin, después de una sesión de lucha por la pole y más por la actitud soberbia al volante del Kamikaze Kobayashi -que está ante sus coterráneos-, llega el día esperado, la parrilla de salida la conformamos: Mexican curious, Alonso, Vettel, Hamilton, el canguro Webber, ¡Kobayashi!, Kubica y así sucesivamente hasta llegar a la posición 19 de Jarno, ¡Que mal!, tendré que sacar la casta por el equipo otra vez, bebo un poco para relajarme e iniciar con todo la carrera, no sé que tiene mi botella que veo a las japonesas más hermosas que nunca, en fin, listo para el arranque, se encienden las luces rojas, un segundo y ¡Banzaí!, ¡ábranla que lleva bala, viva Villa!, maldito Alonso y Vettel me ganaron la entrada a las “eses”, ah pero ahorita la pagan, ahí les va su Kamikaze Mexicano, no ching… casi me salgo a la trampa de arena donde estuve toda la semana, algo tenía mi bebida, me siento más relajado e inspirado y antes de llegar a la chicane donde Ayrton Senna y el Maestro Alain Prost se dieron sus buenos recuerdos, me despacho a Vettel, sigo a la caza de Alonso y por fin al pase de boxes antes de concluir la primera vuelta lidero la carrera.
Segunda vuelta y se produce un choque fenomenal provocado por los excesos del Kamikaze Japonés, la paga Jarno, Luzzi, Algersuari y Senna, banderas amarillas, safety car a la pista y mantenemos posiciones, llegan las asistencias de pista y rápido sacan los monoplazas, continua la carrera, y después de que todos hacemos el cambio de neumáticos las cosas de vuelven más fácil para mí, Webber ha sido relegado a la décima posición por un problema en el alerón delantero, lo cual hace que pierda puntos importantes en el campeonato, vuelo como Zero Japonés por la pista y me alzo con el triunfo y bandera a cuadros, que gran carrera y mejor los puntos obtenidos.
En el podio todo es felicidad para el equipo, pido más de esa bebida tan deliciosa y me acompañan hermosas edecanes Japonesas, levanto el trofeo y digo mi grito de guerra: ¡chin’g su ma!, ¡chinnnn’g sssssssssuu ma!, hic, ¡chhhhhhhiiignns u maaaa!, hic! ¡Viva Villa, aunque esté lejos!
Mi equipo empaca las cosas con gran optimismo, mi triunfo en Monza ha influido en la motivación de todos, en su privado, el Jefazo está echando números –¿pero qué suelta la lana el re canijo?- para la siguiente temporada, aunque tengo que reconocer que en el campeonato de constructores no tenemos nada que hacer, el equipo Red Bull ha estado imparable y se perfila para el título en este rubro, ¡Dios mío y Jarno que no se pone al ritmo!.
Todo el equipo hace el viaje entusiasmado aún y cuando volar tantas horas me deja las chatas más planas que una aspirina, por fin luego de muchas horas de charla, comida clase premier -¿a poco creían que mis méritos en la pista no tenían privilegios?- aterrizamos en Singapur, me dice Jarno: ¡Mira, ahí están las petronas!, ¡ah chingao! -le conteste en un italiano muy rudimentario-, ¿a poco vinieron mis primas de cocula para verme?, si ni venden en multinivel como para que se hayan ganado un premio, si serás zopenco... me dice Jarno, te estoy diciendo que ahí están las torres petronas, uno de los edificios más altos del mundo, no mam… se me cae la cara de la vergüenza, yo que quería ver un rostro familiar, tendré que esperar las vacaciones al finalizar el campeonato, para visitar mi tierra y echarme unos tequilas con mis primas.
En fin, ando como zombie, absorto por el glamour que se vive en este país, como extraño a mi edecán, ¡malditos gitanos!, el circuito esta genial pero tiene un ingrediente muy peculiar, se corre de noche bajo la luz de potentes reflectores, no ching… soy como los gatos pardos…, acostumbrado a correr bajo la luz natural y me salen con esto, ni modo, hay que ser profesionales en todo momento –pensé para mí-, y hacer lo que me tiene en el tercer lugar del campeonato, se inician las pruebas libres y mi verdadero calvario se anticipa a la semana santa, ¡Noooooo!, circuito callejero pero muy sugéneris, cambios de altitud, vueltas muy cerradas, antes de entrar a las “eses” se ve en el fondo los fuegos artificiales, ya me puse unos buenos golpes en la barrera de contención por mirar las luces en el cielo explotar, adiós salario supongo, he roto la punta de mi monoplaza en varias ocasiones por estas distracciones, para mi mala fortuna, Vettel y Webber están impasables y marcan los mejores registros de la sesión, Alonso está inspirado en el cavallino rampante y yo, mexican curious, sufro para hacer un papel decoroso y me quedo con la sétima plaza de la parrilla después de las libres y calificaciones.
Inicia la carrera y trato de mantener mi puesto a como dé lugar, llegamos a la primer curva y en un rebase magistral, Vettel desplaza a Alonso, siguen Webber, Button, Massa, Kubica y yo, en la recta me despacho a Kubica no sin antes mandarlo contra la barrera y recibir llamada de atención de los comisarios de pista, maldita sea, se alejan de mí, no sé qué me pasa, estos circuitos callejeros no me sientan nada bien, pierdo 1 segundo en la vuelta dos, un mundo de distancia para este tipo de competencia, antes de que algo suceda más allá, me saco de la chistera lo que me dará resultado al final de la carrera, entro en boxes para hacer el cambio a las slicks y salgo en la tercera vuelta en el lugar 15, pero es una estrategia que me dará muy buenos resultados al final de la carrera.
Vuelta tras vuelta y no me acerco a los lideres, nace en mi un sentimiento de impotencia al no poder alcanzarlos, ah pero eso cambia en la vuelta 7, no sé qué sucede, supongo que el resignarme me ha hecho estar más relajado y comienzo a bajar el tiempo a los líderes de la carrera, uno a uno voy dejando en el camino a mis acérrimos rivales, Massa, Button, Hamilton y Alonso, al que no puedo alcanzar es al canguro australiano de Webber que entró en la misma vuelta 3 que yo a boxes pero su equipo lo lanzó antes que a mí, por fin y ante la resignación de verme en el tercer lugar de la carrera, el golpe de suerte me llega, Webber en su afán de alcanzar a Vettel, ha bajado su ritmo de carrera, los tengo a la distancia perfecta para el rebase, pero las curvas cerradas y mis toques en los muros me apartan de lograr en el primer intento el rebase, otra vuelta más al circuito y los tres hacemos casi el mismo tiempo en el registro, únicamente 200 milésimas de segundo hacen la diferencia y antes de llegar a las “eses” –por cierto ya no me distraigo con los fuegos artificiales- me lanzo fenomenal al ataque y me despacho a Webber, y casi hago lo mismo con Vettel, que me cierra la puerta de improviso y para evitar tocarlo y ser penalizado, me aparto de la huella de carrera –sin perder la posición previamente ganada- y así permanecemos los tres hasta el final de la disputa. Vettel ha ganado el Gran Premio, y yo, he derrotado a mi rival directo (Webber) habiendo recortando 3 puntos en el campeonato. Salgo al podio con la motivación en alto, porque al final, mi parada estratégica y temprana en pits ha rendido sus frutos. Las petronas son mis testigos, ¡primas I love you!.
Siguiente reglaje y crono de vuelta: ¡Banzai Suzuka!
CRONICAS DE UN PILOTO FICTICIO, CAPITULO VIII
El juego consta de 50 logros, unos sencillos, otros no tanto y uno en especial muy cañón de obtener, por ejemplo: ¿Serías capaz de largar en la última posición de la parrilla –lugar 24- para llevarte la victoria?, uno que está muy a todo dar es cuando no te “tocas” con ninguno otro monoplaza, ese logro se llama “incólume” y de entrada es término medio en cuanto a destreza, pues basta con conservar tu distancia correcta y tener pericia y control en tus rebases.
Como Julio César lo hiciera ante las puertas de Roma en la antigüedad, cruce mi Rubicón después de ese triunfo en el SPA –no 8, no le hago a lo metrosexual, así se llama el circuito de Bélgica, ver capítulo VII- y me enfile a la tierra de Pavarotti (que Dios lo tenga en su gloria cantando el ave maría que tanto le gustaba), la pizza, los tifosis y Ferrari, ¡oh maldita sea!, como me cantaron arias en las tierras belgas –la tuerca que mi llave es estil son les contesté en aquella ocasión-, pues la intención del equipo y la mía propia es la de seguir con el buen ritmo de competencia que llevo, ¡ay mamaaaaaá, un gitano!, uff, falsa alarma, era el desaliñado Luzzi que todavía reciente los efectos de su catorrazo en el anterior Gran Premio, ¡sóbate más compañero! –pensé para mí-, esta sumatoria de puntos tan oportuna me acerca más al líder de la competencia que para mi extrañeza es Webber (yo creía que Alonso, Hamilton o Vettel serían mis enemigos a vencer, pero menuda sorpresa y a la vez orgullo para la tierra del canguro), pues luego de mi victoria anterior llego a 112 puntos contra 145 del canguro veloz de Webber.
Todo marcha bien el fin de semana, ¡mama mía, que regazos!, ¡perdón!, que ragazzas, el italiano puede ser complicado de dominar, jejeje, me consigo la foto del 430 spyder de Felipe Massa para mi álbum de Ferrari el cuál compre en una tienda de souvenirs pero a precios exorbitantes, con eso del tipo de cambio y de los euros y para colmo de males mi lana bien guardada por el “jefazo” –bueno al menos como de gorrita café en el paddock-, lástima, la vida en los pit´s en los días previos o antes de entrar en acción puede ser muy colorida y excitante, salimos de noche en buen Jarno y yo a buscar una buena pizzería, al recorrer las calles se acercan a mí y me dicen: ¿Senna?, si, gracias, buscamos pizza –es mi respuesta natural-, el bueno de Jarno mas ducho en el idioma y botado de la risa me comenta que preguntan por el piloto Senna, enseguida me corre un frío por la espalda y exclamo: ¡ay mamacita, el mismísimo Ayrton se levantó de entre los caídos para iluminarme!, me da un sope en la tatema Jarno, bruto me dice, ¡oh pues! ¿Seguimos en clases de historia?, le espeto, ¿Qué no había muerto después en venganza por la muerte del más grande que tuvo Roma –me refiero a Julio César?-, nuevamente Jarno me pone a ritmo de las revoluciones del motor de mi cabeza y me dice que preguntan que si soy Bruno Senna el piloto, ¡ahhhh, ya entendí por fin!, no, les contesto; yo soy el mascalzone mexicano y sabrán de mi pronto, -me caen bien estos italianos, pensé- por lo pronto a trabajar se ha dicho (en la pizza y un vino tinto)…
El circuito de Monza es alegre, veloz y un poco complicado si no tienes la precaución de tomar los reglajes adecuados para la ocasión, la primer curva que sigue a la recta principal es todo un reto de frenos, pues llegas a alcanzar la velocidad de 337 km por hora para frenar en 2 segundos a 100 km o menos, sabrás por esto que los frenos y un adecuado “calentamiento” de ellos reviste de vital importancia, sino que le pregunten al kamikaze Kobayashi cuantas veces no se ha seguido de frente en las libres y caído en la trampa de arena y llantas.
Todo sucede con vertiginosa acción, la arrancada, Alonso va muy pegado a mí –sin albur canijos eh- tengo que cerrar la puerta a la izquierda y derecha antes de llegar a la primera curva, salgo airoso, por el retrovisor veo la carambola que hicieron Buemi de Toro Rosso y Bruno Senna, banderas amarillas, banderas de Ferrari, ¡hasta un despistado con bandera de las chivas! –Ése ha de ser hijo de Vergara, pensé-, ¡ay!, casi me salgo de la pista pero controlo la tracción de mi monoplaza, las vueltas son intensas, Hamilton pasa a Alonso y viene en segundo sitio, Webber entra en pits y se adelanta en la posición cuando yo entro para hacer lo mismo, ¡madres!, fuego en boxes, el monoplaza de Luca di Grassi se quema, alarma a mis espaldas, pero mi equipo me lanza nuevamente a la contienda, dos vueltas mas y alcanzo y rebaso al canguro australiano, las posiciones cambian de acuerdo al transcurso de la carrera, me pesco en la recta a antes de la parabólica ¿a quién creen?, ¡nooooooooooooo!, al terror del volante de Alguersuari le mando un saludo muy afectuoso con el dedo intermedio entre el anular y el índice, lo toco con las llantas delanteras y los comisarios me mandan un recordatorio de mis acciones, otro toque más y me castigan con 10 segundos lo que echaría por tierra lo conseguido al momento, ya no ondean las banderas tifosis, sólo la del hijo de Vergara, mal pex, mis colores son amarillo y azul en el futbol pero igual agradezco el apoyo, sigo adelante y bandera a cuadros, ¡la dona e mobile, cual pluma al vento, lari la chento, e di pensier, jajajaja, lloren tifosis, ni Pavarotti en paz descanse los salva con el Ave María, ¡ajuuuuuuuuuuuúa!, a jijos ni de monterrey soy como Esteban Gutiérrez, pero me salió del pecho con honestidad.
En el podio recibo mi premio y de paso corte de mangas por los tifosis, doble satisfacción, el himno de México toca fuerte, el mascalzone mexican curious triunfó, las ragazzas me acompañan, el equipo por las nubes, ordénate una pizza ¿no Jarno?