El día de ayer en la corte de Los Angeles, se llegó un acuerdo entre EA (quien representa a los antiguos ex-empleados de infinity ward) y Activision.
El acuerdo es que West y Zampella tendrán ganancias por las ventas de Modern warfare 2 que Activision les había negado, al principio ellos pedían 36 millones, ahora Activision ya pagó 42 millones y eso ni siquiera era parte del arreglo, del que no se tienen más detalles.
El arreglo finalmente llegó cuando misteriosamente se dio a conocer las tácticas sucias con las que Activision habría tratado de ganar más información sobre West y Zampella justo después de que Infinity Ward lanzó Modern Warfare 2 y hasta nombre tuvo la iniciativa y el infame nombre era "Project Icebreaker". En este proyecto se le pidió al departamento de IT que accedieran a todo lo posible de West y Zampella, mensajes de voz, mail y archivos de computadoras sin que nadie se enterará. Hasta se manejó la idea de contratar a una compañía foránea a Activision para que se hicieran pasar por fumigadores y pudieran ingresar a las computadoras de los demandados. Todo esto llegó de una orden directa de Bobby Kotick el CEO de Activision.
La novela llegó a su fin y realmente tiene un final digno de los escritores más locos de Televisa, y nos muestran a Koctick como el maniático que en realidad es.











