¡Gracias BoB por tus consejos para adjuntar video!.
Tarde pero seguro, por fin sale a la luz RELOADED 04, la cual tardó un poquito más de la cuenta en salir, pero espero que la disfruten. Si quieren ver la revista desde aquí puede hacerlo aquí abajo.
Después de varias semanas sin Powncast llega una nueva edición, que si bien no es la que les habíamos prometido al menos no los dejamos sin escucharnos una semana más y este episodio les traemos las noticias más importantes de la semana, como el hecho de que TitanFall se verá como un juego de 360 en Xbox One...
En resumen: -Los muchos colores del Hulk. - Maximus, de Gladiador, era un Hulk romano. - Sean Penn, golpeador de mujeres, como Ant-Man. - We have a Hulk! Los Watchers tenemos nuestro Hulk honorario...
En este nuevo episodio de los Watchers te traemos: -El Watcher conocido como Divosteitor se aguanta el sueño como los fans de Shyamalan. -Historias pendejas que no merecen estar en continuidad. -Ciudad Gótica es mejor protegida por los villanos que por Batman. Hallamos la fórmula para lograr la paz en Palestina.Le funcionó a Bane...
Tuvimos la oportunidad de echarle la mano al alpha de Titanfall y te traemos todas nuestras impresiones en esta capsula especial.
UN MERECIDO DESCANSO EN ABU DABI…
Quedan varios logros por obtener, en lo personal, el haberme “coronado” campeón de la máxima categoría me “ayudo” para lograr acaparar la atención de varios equipos; entre ellos: Renault –pero el muy sope de mi piloto se engolosino con la oferta del “jefazo” de Lotus y pues tuve que hacer mi segunda temporada del juego con ellos, ¡gran dammit!-.
Bueno, la última prueba del calendario me da flojera, -total, ya gané-, lo único atractivo es que el Jarno me invita a que vayamos a conducir un Ferrari, ¿Qué?, ¿Estás seguro? -Le pregunto en tono de asombro-, el asiente con la cabeza y yo en mi alter ego le empiezo a cantar los tifosis, ¡ah, Káiser Schumacher, seré el heredero de tu gloria!, me dejo llevar por la primera impresión y abordamos un autobús que nos lleva a ese momento y pináculo de mi carrera, para después caer en el asombro –y molestia pasajera- de que el Jarno se refería al Ferrari de la montaña rusa del pabellón que esta escudería tiene adjunto al circuito de Abu Dabi, jajajaja, se burla Jarno de mi expresión de molestia por la broma que me hizo, pero luego se calla cuando en la bajada le devuelvo – y no precisamente la cortesía- el estomago en su camisa -todo por no tomarme mi “dramamine”-, jajajajaja, ¿Ahora quién está molesto Jarno?, jajajajajaja.
Ya dispuestos a la señal de arranque, me pregunto: ¿La Edecán? ó ¿La Coreana? Ambas son expertas con la lengua, no sean mal pensados hijos de su’, me refiero al idioma, ¿por cuál debo elegir?, total, la pinche lela otra vez y arrancan todos y yo me rezago, ¡ah que bruto! Perdí dos puestos y el pedante de Alonso y Hamilton me dejan el tercer sitio, le cierro la puerta a Vettel –no chiquito ya estuvo, agarren a otro de encargo- y raudo y veloz establezco la vuelta rápida y doy alcance al Flemático de Hamilton, vuelta 10 y parada en Boxes, mta madre, ¡otra vez pensando en la edecán!, jajajaja y rápido me hacen el cambio de neumáticos y salgo por delante de Alonso, ¡Viva Villa!, así transcurren las vueltas y los demás siguen su curso normal: bandera a cuadros y cierro espectacularmente con otro triunfo.
Ya entrados en confianza con el Jefazo, me comenta: hijo mío, por tu gran desempeño te permitiremos que le hagas unas pruebas a los chasises, órale, ¿total qué más da?-como dice la canción de Bronco-, tu mandas, yo obedezco… ¡ah bárbaro!, esto compensa lo güero que te hiciste con mi lana –virtual-, ¡Gracias Jefazo¡, ahí se ven pelaos, nos vemos la siguiente temporada…
Campeonato en Brasil, ¡viva el Mexican Curious!… (Parte 1 de 2 del capítulo XII)
Nos trasladamos de Corea hasta Brasil al circuito de Inter lagos en Rio de Janeiro, ¡Ah, Brasil y sus garotas, la samba, Ronaldinho, Pelé y Xuxa!. Nos instalamos en este circuito e iniciamos los preparativos para nuestro fin de semana largo, el calor empieza a hacer estragos en los motores, se sobrecalientan al punto que llevo dos roturas y la situación se vuelve algo tensa, Red Bull también vive momentos de tensión, aún y cuando sus pilotos se ven confiados no dejan de pensar en la estrategia para derrotarnos y seguir en la pelea, por fin terminan de arreglar el nuevo motor y la puesta a punto, salgo a la pista y el trazado inicia a hacer de las suyas, la recta principal termina en una especie de curva parabólica que si no presionas adecuadamente el pedal del freno terminas siendo víctima de la fuerza centrífuga y terminas mal contra la valla.
Rápido terminamos la segunda vuelta y para sorpresa de los líderes, entro en una maniobra arriesgada al cambio de neumáticos, me sigue Webber, la estrategia indica hacer lo mismo, para mi fortuna, mi equipo me lanza primero, el cambio más rápido de la temporada, ¡Sólo 2.3 segundos! y salgo delante de Webber, ¡excelente equipo, grito por el intercomunicador!, en la salida me topo con Hamilton y Massa y sin esfuerzo los dejo en el camino, ¡Hurra!, estoy en tercer sitio, voy rápido y estoy a 23 segundos de Alonso y 17 de Vettel quienes entran en la siguiente vuelta a boxes, me llaman por radio: ¡Alonso en Boxes!, sin más demora marco el giro rápido y por poco, pero paso a Vettel, y estoy a sólo 1.350 segundos de Alonso, ¡maldita sea!, otra vez el zopenco de Alguersuari y su Toro Rosso, hacen que frene intempestivamente y Alonso se separe nuevamente, por fortuna alcanzo a contener el embate de Vettel y Webber sigue retirado en la sexta plaza.
El corazón me da retumbos, voy rápido en mi monoplaza pero tanto Alonso como yo giramos casi en el mismo registro de vuelta, ambos hacemos el 1:19.530 y las cosas no cambian, ¡aaaahhhh! Un grito de júbilo en la escudería, ¡Webber pinchó su neumático!, ¡Hurra!, coincide a dos vueltas de terminar la justa, no sé qué significa eso, estoy concentrado en alcanzar a Alonso pero imposible, la bandera a cuadros cae y el Gran Premio de Brasil es para Ferrari, hacen el 1-3 y yo en medio de ambos pilotos, cuando cruzo la meta, la pizarra muestra el mensaje: No. 1, YRE THE CHAMP, ¡ayayayayaay, Viva Villa!, ¡ay mamacita! Por poco me doy en la madre en la curva primera de la emoción, no lo puedo creer, lloro de alegría, las banderas de agitan por parte del personal de pista, saludo a todos y doy la vuelta del campeón, ahora entiendo el júbilo en mi equipo cuando Webber pincho su neumático, con eso quedo fuera de la carrera y en automático me dio el campeonato aún y cuando falta la carrera de Abu Dabhi.
El Himno Nacional de México se deja sentir en todo lo alto del podio y la tribuna, Lula Da Silva me entrega el trofeo de pilotos –casi la riego porque le iba a preguntar por Xuxa-, Pelé también se presenta y me felicita. ¡El mexican curious es campeón!, las petronas mis primas me escriben vía twitter, le dedico el campeonato a mis fans, también a mis compas de restart.com.mx, Alex, Richo e Iván el 8, Mario Tauro y Rio Wild me marcan al celular y me felicitan, también para ellos va este campeonato.
KAM SAN NIDAM SABONIM, con la mira en el título de F1.
Esta prueba del campeonato tiene un ingrediente muy particular, el circuito ha sido crítica de varios pilotos y en particular de la prensa especializada, aún y cuando tiene la recta más larga del campeonato y ello conlleva el reto a vencer en cuanto a velocidad se refiere, muestra las prisas por terminar el trazado para ajustarse al calendario del máximo circuito, entre otros detalles a mejorar; será el de revisar el drenado de la lluvia y que la pista no tiene “huella” de carrera, lo que dificulta la puesta a punto del monoplaza, pero es algo que nos afecta a todos, yo en lo particular quiero comprobar que sin Sake puedo encontrar una edecán digna en estas tierras orientales.
Las sesiones se llevan bajo una lluvia torrencial, todos estamos preocupados los accidentes que pueden estar a la orden del día, sin embargo, las llantas de lluvia son el aditamento indicado para estos menesteres, por lo que sin perder más tiempo, todos los equipos seleccionamos el mismo tipo de neumáticos e iniciamos nuestra lucha por la pole position, comprenderán porque es tan deseada esta posición.
¡Oh menuda sorpresa!, Formado en la parrilla de salida veo con beneplácito que esta tierra lejana si cuenta con bellezas y dignas representantes del sexo femenino, ¿Mi edecán?, ¡bah!, ya no se le extraña, tengo la mira puesta en una que se llama, Lo merezc ho… ¿Cómo no chiquita?, ¡falta de confianza! déjame ganar la carrera y me enseñas tu lengua y conjugamos el verbo amar, fue lo primero que se pasó por mi mente, ¡perdón! Me salió lo mexican curious. Inicia la arrancada, veremos de qué cuero salen más correas...
Lejos de tomar en cuenta las críticas previas a la pista, a mí me sienta de maravillas, la recta es digna del más intrépido de la velocidad, aquí Hamilton también se siente como en casa, me quedo a escasos 10 kilómetros del record de velocidad punta para conseguir el logro correspondiente en el título –perdón, esto sucede del otro lado de la pantalla, jajaja-, curvas inigualables en cuanto a ritmo y destreza, una a una las vueltas se suceden y llegamos al cambio de llantas, Alonso se anticipa, Webber y yo fieles a la táctica entramos en la misma vuelta pero ahora mi equipo me lanza primero a pista, ¡muerte de envidia cangurito! Ya te conozco las mañas, jajajaja, ¡ayyyyyyyyy! Maldito Alguersuari casi se estrella contra mí a la salida de boxes y me hubiera hecho perder la carrera y el buen momento que llevaba en el campeonato –por fortuna siempre hay flashback y reinicio de carrera si no…
En palabras coreanas, Kam sam nidam Sabonim, significa: Muchas gracias maestro, la edecán es maravillosa y excelente poliglota, además de hermosa.
Banzai en Suzuka y un poco de sake…
En fin, dos cosas buenas en el trabajo de preparación de esta carrera, los ajustes o reglajes que me permiten ser más veloz que Webber y Alonso y el Sake –ya le agarré sabor-, lo malo que en exceso puede traer consecuencias, tal es así que todo el fin de semana me la pase fatal para entrar muy bien en el trazo de las “eses” después de la recta principal, también el muy flemático de Hamilton se puso un tremendo golpe que destrozó su monoplaza y tuvo que trabajar el doble para poder obtener un buen lugar en la largada del domingo.
Al fin, después de una sesión de lucha por la pole y más por la actitud soberbia al volante del Kamikaze Kobayashi -que está ante sus coterráneos-, llega el día esperado, la parrilla de salida la conformamos: Mexican curious, Alonso, Vettel, Hamilton, el canguro Webber, ¡Kobayashi!, Kubica y así sucesivamente hasta llegar a la posición 19 de Jarno, ¡Que mal!, tendré que sacar la casta por el equipo otra vez, bebo un poco para relajarme e iniciar con todo la carrera, no sé que tiene mi botella que veo a las japonesas más hermosas que nunca, en fin, listo para el arranque, se encienden las luces rojas, un segundo y ¡Banzaí!, ¡ábranla que lleva bala, viva Villa!, maldito Alonso y Vettel me ganaron la entrada a las “eses”, ah pero ahorita la pagan, ahí les va su Kamikaze Mexicano, no ching… casi me salgo a la trampa de arena donde estuve toda la semana, algo tenía mi bebida, me siento más relajado e inspirado y antes de llegar a la chicane donde Ayrton Senna y el Maestro Alain Prost se dieron sus buenos recuerdos, me despacho a Vettel, sigo a la caza de Alonso y por fin al pase de boxes antes de concluir la primera vuelta lidero la carrera.
Segunda vuelta y se produce un choque fenomenal provocado por los excesos del Kamikaze Japonés, la paga Jarno, Luzzi, Algersuari y Senna, banderas amarillas, safety car a la pista y mantenemos posiciones, llegan las asistencias de pista y rápido sacan los monoplazas, continua la carrera, y después de que todos hacemos el cambio de neumáticos las cosas de vuelven más fácil para mí, Webber ha sido relegado a la décima posición por un problema en el alerón delantero, lo cual hace que pierda puntos importantes en el campeonato, vuelo como Zero Japonés por la pista y me alzo con el triunfo y bandera a cuadros, que gran carrera y mejor los puntos obtenidos.
En el podio todo es felicidad para el equipo, pido más de esa bebida tan deliciosa y me acompañan hermosas edecanes Japonesas, levanto el trofeo y digo mi grito de guerra: ¡chin’g su ma!, ¡chinnnn’g sssssssssuu ma!, hic, ¡chhhhhhhiiignns u maaaa!, hic! ¡Viva Villa, aunque esté lejos!
Mi equipo empaca las cosas con gran optimismo, mi triunfo en Monza ha influido en la motivación de todos, en su privado, el Jefazo está echando números –¿pero qué suelta la lana el re canijo?- para la siguiente temporada, aunque tengo que reconocer que en el campeonato de constructores no tenemos nada que hacer, el equipo Red Bull ha estado imparable y se perfila para el título en este rubro, ¡Dios mío y Jarno que no se pone al ritmo!.
Todo el equipo hace el viaje entusiasmado aún y cuando volar tantas horas me deja las chatas más planas que una aspirina, por fin luego de muchas horas de charla, comida clase premier -¿a poco creían que mis méritos en la pista no tenían privilegios?- aterrizamos en Singapur, me dice Jarno: ¡Mira, ahí están las petronas!, ¡ah chingao! -le conteste en un italiano muy rudimentario-, ¿a poco vinieron mis primas de cocula para verme?, si ni venden en multinivel como para que se hayan ganado un premio, si serás zopenco... me dice Jarno, te estoy diciendo que ahí están las torres petronas, uno de los edificios más altos del mundo, no mam… se me cae la cara de la vergüenza, yo que quería ver un rostro familiar, tendré que esperar las vacaciones al finalizar el campeonato, para visitar mi tierra y echarme unos tequilas con mis primas.
En fin, ando como zombie, absorto por el glamour que se vive en este país, como extraño a mi edecán, ¡malditos gitanos!, el circuito esta genial pero tiene un ingrediente muy peculiar, se corre de noche bajo la luz de potentes reflectores, no ching… soy como los gatos pardos…, acostumbrado a correr bajo la luz natural y me salen con esto, ni modo, hay que ser profesionales en todo momento –pensé para mí-, y hacer lo que me tiene en el tercer lugar del campeonato, se inician las pruebas libres y mi verdadero calvario se anticipa a la semana santa, ¡Noooooo!, circuito callejero pero muy sugéneris, cambios de altitud, vueltas muy cerradas, antes de entrar a las “eses” se ve en el fondo los fuegos artificiales, ya me puse unos buenos golpes en la barrera de contención por mirar las luces en el cielo explotar, adiós salario supongo, he roto la punta de mi monoplaza en varias ocasiones por estas distracciones, para mi mala fortuna, Vettel y Webber están impasables y marcan los mejores registros de la sesión, Alonso está inspirado en el cavallino rampante y yo, mexican curious, sufro para hacer un papel decoroso y me quedo con la sétima plaza de la parrilla después de las libres y calificaciones.
Inicia la carrera y trato de mantener mi puesto a como dé lugar, llegamos a la primer curva y en un rebase magistral, Vettel desplaza a Alonso, siguen Webber, Button, Massa, Kubica y yo, en la recta me despacho a Kubica no sin antes mandarlo contra la barrera y recibir llamada de atención de los comisarios de pista, maldita sea, se alejan de mí, no sé qué me pasa, estos circuitos callejeros no me sientan nada bien, pierdo 1 segundo en la vuelta dos, un mundo de distancia para este tipo de competencia, antes de que algo suceda más allá, me saco de la chistera lo que me dará resultado al final de la carrera, entro en boxes para hacer el cambio a las slicks y salgo en la tercera vuelta en el lugar 15, pero es una estrategia que me dará muy buenos resultados al final de la carrera.
Vuelta tras vuelta y no me acerco a los lideres, nace en mi un sentimiento de impotencia al no poder alcanzarlos, ah pero eso cambia en la vuelta 7, no sé qué sucede, supongo que el resignarme me ha hecho estar más relajado y comienzo a bajar el tiempo a los líderes de la carrera, uno a uno voy dejando en el camino a mis acérrimos rivales, Massa, Button, Hamilton y Alonso, al que no puedo alcanzar es al canguro australiano de Webber que entró en la misma vuelta 3 que yo a boxes pero su equipo lo lanzó antes que a mí, por fin y ante la resignación de verme en el tercer lugar de la carrera, el golpe de suerte me llega, Webber en su afán de alcanzar a Vettel, ha bajado su ritmo de carrera, los tengo a la distancia perfecta para el rebase, pero las curvas cerradas y mis toques en los muros me apartan de lograr en el primer intento el rebase, otra vuelta más al circuito y los tres hacemos casi el mismo tiempo en el registro, únicamente 200 milésimas de segundo hacen la diferencia y antes de llegar a las “eses” –por cierto ya no me distraigo con los fuegos artificiales- me lanzo fenomenal al ataque y me despacho a Webber, y casi hago lo mismo con Vettel, que me cierra la puerta de improviso y para evitar tocarlo y ser penalizado, me aparto de la huella de carrera –sin perder la posición previamente ganada- y así permanecemos los tres hasta el final de la disputa. Vettel ha ganado el Gran Premio, y yo, he derrotado a mi rival directo (Webber) habiendo recortando 3 puntos en el campeonato. Salgo al podio con la motivación en alto, porque al final, mi parada estratégica y temprana en pits ha rendido sus frutos. Las petronas son mis testigos, ¡primas I love you!.
Siguiente reglaje y crono de vuelta: ¡Banzai Suzuka!
CRONICAS DE UN PILOTO FICTICIO, CAPITULO VIII
El juego consta de 50 logros, unos sencillos, otros no tanto y uno en especial muy cañón de obtener, por ejemplo: ¿Serías capaz de largar en la última posición de la parrilla –lugar 24- para llevarte la victoria?, uno que está muy a todo dar es cuando no te “tocas” con ninguno otro monoplaza, ese logro se llama “incólume” y de entrada es término medio en cuanto a destreza, pues basta con conservar tu distancia correcta y tener pericia y control en tus rebases.
Como Julio César lo hiciera ante las puertas de Roma en la antigüedad, cruce mi Rubicón después de ese triunfo en el SPA –no 8, no le hago a lo metrosexual, así se llama el circuito de Bélgica, ver capítulo VII- y me enfile a la tierra de Pavarotti (que Dios lo tenga en su gloria cantando el ave maría que tanto le gustaba), la pizza, los tifosis y Ferrari, ¡oh maldita sea!, como me cantaron arias en las tierras belgas –la tuerca que mi llave es estil son les contesté en aquella ocasión-, pues la intención del equipo y la mía propia es la de seguir con el buen ritmo de competencia que llevo, ¡ay mamaaaaaá, un gitano!, uff, falsa alarma, era el desaliñado Luzzi que todavía reciente los efectos de su catorrazo en el anterior Gran Premio, ¡sóbate más compañero! –pensé para mí-, esta sumatoria de puntos tan oportuna me acerca más al líder de la competencia que para mi extrañeza es Webber (yo creía que Alonso, Hamilton o Vettel serían mis enemigos a vencer, pero menuda sorpresa y a la vez orgullo para la tierra del canguro), pues luego de mi victoria anterior llego a 112 puntos contra 145 del canguro veloz de Webber.
Todo marcha bien el fin de semana, ¡mama mía, que regazos!, ¡perdón!, que ragazzas, el italiano puede ser complicado de dominar, jejeje, me consigo la foto del 430 spyder de Felipe Massa para mi álbum de Ferrari el cuál compre en una tienda de souvenirs pero a precios exorbitantes, con eso del tipo de cambio y de los euros y para colmo de males mi lana bien guardada por el “jefazo” –bueno al menos como de gorrita café en el paddock-, lástima, la vida en los pit´s en los días previos o antes de entrar en acción puede ser muy colorida y excitante, salimos de noche en buen Jarno y yo a buscar una buena pizzería, al recorrer las calles se acercan a mí y me dicen: ¿Senna?, si, gracias, buscamos pizza –es mi respuesta natural-, el bueno de Jarno mas ducho en el idioma y botado de la risa me comenta que preguntan por el piloto Senna, enseguida me corre un frío por la espalda y exclamo: ¡ay mamacita, el mismísimo Ayrton se levantó de entre los caídos para iluminarme!, me da un sope en la tatema Jarno, bruto me dice, ¡oh pues! ¿Seguimos en clases de historia?, le espeto, ¿Qué no había muerto después en venganza por la muerte del más grande que tuvo Roma –me refiero a Julio César?-, nuevamente Jarno me pone a ritmo de las revoluciones del motor de mi cabeza y me dice que preguntan que si soy Bruno Senna el piloto, ¡ahhhh, ya entendí por fin!, no, les contesto; yo soy el mascalzone mexicano y sabrán de mi pronto, -me caen bien estos italianos, pensé- por lo pronto a trabajar se ha dicho (en la pizza y un vino tinto)…
El circuito de Monza es alegre, veloz y un poco complicado si no tienes la precaución de tomar los reglajes adecuados para la ocasión, la primer curva que sigue a la recta principal es todo un reto de frenos, pues llegas a alcanzar la velocidad de 337 km por hora para frenar en 2 segundos a 100 km o menos, sabrás por esto que los frenos y un adecuado “calentamiento” de ellos reviste de vital importancia, sino que le pregunten al kamikaze Kobayashi cuantas veces no se ha seguido de frente en las libres y caído en la trampa de arena y llantas.
Todo sucede con vertiginosa acción, la arrancada, Alonso va muy pegado a mí –sin albur canijos eh- tengo que cerrar la puerta a la izquierda y derecha antes de llegar a la primera curva, salgo airoso, por el retrovisor veo la carambola que hicieron Buemi de Toro Rosso y Bruno Senna, banderas amarillas, banderas de Ferrari, ¡hasta un despistado con bandera de las chivas! –Ése ha de ser hijo de Vergara, pensé-, ¡ay!, casi me salgo de la pista pero controlo la tracción de mi monoplaza, las vueltas son intensas, Hamilton pasa a Alonso y viene en segundo sitio, Webber entra en pits y se adelanta en la posición cuando yo entro para hacer lo mismo, ¡madres!, fuego en boxes, el monoplaza de Luca di Grassi se quema, alarma a mis espaldas, pero mi equipo me lanza nuevamente a la contienda, dos vueltas mas y alcanzo y rebaso al canguro australiano, las posiciones cambian de acuerdo al transcurso de la carrera, me pesco en la recta a antes de la parabólica ¿a quién creen?, ¡nooooooooooooo!, al terror del volante de Alguersuari le mando un saludo muy afectuoso con el dedo intermedio entre el anular y el índice, lo toco con las llantas delanteras y los comisarios me mandan un recordatorio de mis acciones, otro toque más y me castigan con 10 segundos lo que echaría por tierra lo conseguido al momento, ya no ondean las banderas tifosis, sólo la del hijo de Vergara, mal pex, mis colores son amarillo y azul en el futbol pero igual agradezco el apoyo, sigo adelante y bandera a cuadros, ¡la dona e mobile, cual pluma al vento, lari la chento, e di pensier, jajajaja, lloren tifosis, ni Pavarotti en paz descanse los salva con el Ave María, ¡ajuuuuuuuuuuuúa!, a jijos ni de monterrey soy como Esteban Gutiérrez, pero me salió del pecho con honestidad.
En el podio recibo mi premio y de paso corte de mangas por los tifosis, doble satisfacción, el himno de México toca fuerte, el mascalzone mexican curious triunfó, las ragazzas me acompañan, el equipo por las nubes, ordénate una pizza ¿no Jarno?
Luego de concluir mi peor pesadilla de conducción en tierras Húngaras –por si acaso, me reviso el bolsillo del pantalón para ver si todavía traigo mi cartera antes de salir de la aduana…-, retomamos el camino en la escudería y viajamos hacia el SPA –no malinterpreten no le hago a la onda metrosexual-, uno de los tres circuitos míticos con que cuenta el máximo circo de la F1 (y que está muy bien detallado en el juego de Xbox 360 por cierto) y de amplias emociones. Este circuito está compuesto de 7 kilómetros, 5 tramos rápidos y 3 curvas lentas –además de la incómoda y reducida entrada a pit’s donde choque al momento de ingresar para mi consabido cambió de neumáticos (lo bueno que estaba en sesiones libres y calificación)- y que en total se deben cubrir 44 vueltas y 308 kilómetros, bueno si quieres evitar la fatiga como yo, pues únicamente selecciona el modo de 20% en tu juego desde el paddock –¡ah bendito juego!, no como la sesión enfadosa de Forza 3 donde corres hasta quedar como zombie-, no olvides revisar la tabla del campeonato, llegado a este nivel de la carrera seguramente tendrás muy en claro quién es tu rival directo a vencer en tu “campeonato” y podrás obtener un logro al final del mismo si concluyes por arriba de él en los marcadores.
Es importante que puedas dominar esa subida por O’ rouge después de dar vuelta en una de las zonas lentas –seguido a la largada en carrera- pues como vas hecho la mocha la misma fuerza centrífuga te saca del trazo correcto y puedes perder tiempo valioso tanto en las libres como en las calificaciones, si lo logras y eres fino en la conducción; alcanzarás al final de la recta la velocidad punta de 307 km por hora –bueno, a eso llegué yo- lo que te permitirá tener los mejores registros y lograr una mejor posición en la parilla de salida.
A estas alturas del campeonato, lo único que me falta por dominar son las entradas a pit´s, este circuito en particular resulta un poco incómodo para ello, pues al vas perfilado y debes ser muy preciso o de lo contrario ni la frenada estilo los pica piedra te salvará de partir la nariz de tu monoplaza y tener que reiniciar la sesión.
Vuelta tras vuelta impongo el ritmo de carrera, me siento muy bien después del fracaso rotundo del Hungaroring –creo que el Káiser podría estar orgulloso de mí después de todo-, así entre vueltas rápidas y lentas, llega mi cuarta victoria del campeonato y escalo a la posición 3 del tablero con 112 puntos, les recuerdo que el primer lugar da 25 puntos, hurras y vítores se escuchan por la radio, nuevamente hay un poco de tristeza, Jarno no carbura, ha de traer magna en su tanque de gasolina o no sirve su pedal del acelerador, total, ya me acostumbre a cargar con todo el peso del equipo en mis hombros, que envidia le tengo en ese rubro a Red Bull, tanto Vettel como Weber puntean cada prueba que realizamos y encabezan el mundial de constructores, mala pata la mía, los logros por ganar este campeonato por lo pronto no los podré sacar del juego, perdón, me salí del personaje ficticio de las crónicas para regresar del otro lado de la pantalla, regreso nuevamente a mi personaje… los tifosis de Ferrari me la sentencian, la siguiente prueba es en la catedral del automovilismo: Monza y la dona emobile… ¡cómo te extraño Pavarotti!.
Próxima aventura: Un mascalzone en Monza.
Día siguiente al triunfo en Hockenheim, me despierto de malas, tengo resaca, esas “curvas” al final de la sesión privada en mi tráiler me dejaron exhausto y de paso sin dinero, no tengo un clavo en el bolsillo, para colmos de males mi equipo de me dejó una nota en mi padock, ¡Te esperamos en el Hungaroring!. Así que tengo que acudir al ciber más cercano a mandar un tweet a mi representante para que me compre el boleto de tren a Hungría -ojalá pudiera irme en mi monoplaza, pensé- y emprendo el viaje a este país.
Bien, ya entrado en labores, les comento que este circuito en muy difícil, pues no existen más de dos lugares para hacer el adelantamiento, lo que lo hace complicado, además, la lluvia se hace presente y para mi descuido aún y cuando me montan las llantas de lluvia intensa no logro hilvanar dos vueltas rápidas seguidas, así que uno a uno los grandes me relegan de posición, Vettel, Alonso, Hamilton, Massa, Webber, etc., me conformo con un pésimo lugar 16 en la parrilla de salida, a pesar de lo profesional de mi equipo. Aquí les recomiendo atender lo que muestra el monitor, pues con cada pase de todos los corredores, el “spray” de lluvia va generando la “huella” de carrera, de ahí que deben estar atentos para cambiar a neumáticos intermedios -algo que olvide por cierto al seleccionar fin de semana corto-, ¡Esos gitanos!, ¡Todo el fin de semana me han perseguido con su mala suerte!.
Vuelta de reconocimiento –bah, no me gusta el circuito, me he salido a la trampa de arena varias veces, pensé-, formamos la parrilla, no alcanzo a distinguir el semáforo, volteo a mi lado veo a Alguersuari y con un gesto de la mano, bueno, del dedo medio le recuerdo que estamos en competencia, otra vez volví a las andadas con él, jejeje, ¡Sorry chaval, esto es el máximo circo!, arrancamos y en la primer curva me despacho en la frenada a 3, De la Rosa, Chandok y el kamikaze japonés, sigo adelante, ¡noooooo!, otra vez la trampa de arena, maldita sea mi suerte, caigo a la posición 20, ok, va, tu puedes, eres grande Mexica, ups, parecía curso de Alex Day en mi mente, me dejo de cosas y otra vez me lanzo con todo lo que me da el motor, se prende el aviso de alarma, mi ingeniero en jefe me pide calma y cuidado con las revoluciones, no hago caso, voy dispuesto a recuperar mi posición en el tablero y nuevamente; ahora en la vuelta 2, pongo tierra de por medio a 5 corredores para seguir a la caza de los grandes.
Vuelta tras vuelta voy dejando enemigos –deportivamente hablando- tras de mí, no alcanzo a Kubica, ese polaco y la glasnot andan inspirados, al fin de cuentas estamos en ex tierras del comunismo, ¡Viva la formula 1¡, chin, ya le hice anuncio de a gratis a Ecclecstone, regreso a la carrera, me llaman a pits para el tradicional cambio de neumáticos y cumplimiento de la normativa, el juego dice que consulte el manual, seguramente se refieren al que viene en la caja del juego, jajajaja, ni le entiendo, viene en Inglés, jajaja, pero en fin, me dirijo a boxes y otra vez la maldición gitana, me estrello en la curva de entrada, corte de mangas al circuito, de no ser por el flashback aviento el control del Xbox y de paso despierto a la familia. Regreso a mi vida y carrera virtual, ¡seguramente el jefazo se las cargará conmigo al final del día!.
La semana ha sido pesada –obviamente la virtual del juego-, atrás quedaron los buenos recuerdos del “toque mágico del Káiser” en Alemania, regreso a mi esencia después de este resultado y reflexiono: “Con esfuerzo y dedicación, todo es posible”, seguramente este jalón de orejas me servirá para no ser seducido por el glamour y maravillas de esta categoría del automovilismo y mantener una constante de velocidad en mi vida, bueno, así lo hacía el maestro Alain Prost…