sábado, 30 de octubre de 2010

CRONICAS DE UN PILOTO FICTICIO, CAPITULO V

La tierra del Káiser, una promesa por nacer…

Pasamos por fin de la primer mitad del campeonato, ¡Qué curvas!, ¡Que ímpetu!, esa edecán me dejo desinflado, falto de potencia, oh, perdón, me estaba desconcentrado…, les comentaré que gracias a la combinación de resultados he subido al cuarto peldaño de la clasificación de pilotos, prácticamente la responsabilidad cae sobre mis hombros, Jarno está muy apático al volante, ¿Será por eso que me han dado el estatus de piloto número 1?, tal vez.., día tranquilo y lluvioso, los boxes mantienen una calma chicha que hace pensar que estamos todos exhaustos después de Silverston.

Me visita inesperadamente el Káiser Schumacher y conversa un momento conmigo, ¿Acaso después de 7 campeonatos ve en mi persona lo que él en el año 1991 vivió por primera vez en el Gran Premio de Spa en Bélgica?, para mí resulta un honor su visita más aún cuando estamos en su tierra y ante una marca de renombre: Mercedes, que en este año 2010 lo mando llamar del “autoexilio” para recordar sus grandes hazañas.

Por nuestro lado pasa Alonso y se vuelve un poco incomoda la situación, recuerdo que la salida de “Schumi” fue debido al acercamiento de Ferrari con Alonso, en fin, el Káiser se despide y me desea suerte en la semana larga y me da una palmada en el hombro, ¡eso me motiva, se han fijado en mí!, mi Ingeniero en Jefe sonríe para sus adentros, mi charla lo ha convencido que puedo aspirar a estar entre los futuros campeones de la F1, al fondo; los mecánicos se la han armando en grande: ¡Cervezas y salchichones (y unas edecanes de contrabando)! hacen la vida de la escudería Lotus más agradable de lo normal. Shhhh, no le digan al “Jefazo”…

Ahora toca el turno del circuito Hockenheim, pues el Nurburgring está siendo remodelado. Este circuito consta de grandes rectas y unas pocas curvas de baja velocidad, sin embargo la sesión de libres inicia con lluvia, mi equipo me marca un objetivo a batir para mejorar el rendimiento del motor y la estructura del chasis, para ello, debo marcar un tiempo inferior al minuto y 35 segundos, ¡Equipo instalen los intermedios (Neumáticos para lluvia de baja densidad)! Piloto a pista… bajo la visera de mi casco protector y sin más demora me lanzo a la conquista del objetivo fijado.

Velocidad en la recta, un poco de frenado y tómala, la trasera del chasis me hace la primera trastada de la jornada y es que la potencia del motor más la lluvia y la impericia para atacar la curva me llevan al área de grava, regreso el tiempo con la función flashback (mi mejor amiga en momentos difíciles) y salgo ahora si correcto y encauzado para batir el tiempo del I+D y lograr la mejora para mi motor. La sesión del día concluye con un primer lugar en las libres, ¡lo hemos logrado equipo! a pesar de las lluvias que tienen la pista un poco resbalosa, ¿otra cervecita?

Vaya motivación, ¿Acaso el Káiser me ha transmitido toda su experiencia por “ósmosis”?, digo, ese toque en el hombro me ha permitido ser el más rápido en todas las rondas de la calificación y logro la pole position, Vettel y Alonso me siguen en ese orden para la salida en la carrera del domingo.

Que intenso se vive el momento en mi escudería, todos están contentos y recibo la llamada de la edecán inglesa, tómala, doble motivo para hacer mi mejor esfuerzo. Por fin la vuelta de reconocimiento y calentamiento de neumáticos, el auto insignia otro mundo: un hermoso y plateado “Gullwing” Mercedes nos hace el honor de dirigir la vuelta previa y ya estamos posicionados para el arranque, luces rojas que se apagan y salgo muy rápido y le gano la cuerda a Hamilton, quien a su vez le había comido posiciones a Vettel y Alonso para enfilarme a la vuelta rápida en el tercer giro, todo marcha bien. La vuelta 4 marca mi parada en pits, la más rápida de la temporada; salgo por delante de Weber, quien también decidió hacer el cambio de neumáticos al mismo tiempo.

Bandera amarilla, el simpático de Luzzi ha sido chocado por Chandok quien a su vez había sido víctima del kamikaze Kobayashi al grito de Banzai, hay restos de fierros y carrocería, temo que una de esas piezas pueda dar al traste con la excelsa ejecución de manejo que me tiene en la primera posición, pues a esas velocidades, el caucho se funde con los restos y puede terminar tu carrera. Por fortuna eso no sucede y me enfilo a mi tercera victoria de la temporada y la obtención de otro logro del juego, me siguen Weber y Hamilton, Jarno queda muy lejos otra vez, bandera a cuadros, ¡Lo logramos equipo! grito por él intercomunicador.

Subo al podio, recibo de manos del primer ministro alemán el trofeo que me reconoce como el teutón favorito del día, le dedico en parte mi triunfo al Káiser, quien arribo en quinto lugar, los tifosis de Ferrari me cantan, no conozco la melodía, pero doble si es albur, ja, ja, ja, la champaña hace efervescencia y nos damos un baño de lo lindo, me retiro a mí padock a disfrutar de mis dos premios, ¿Les comente quien me esperaba para darme mi reconocimiento?, luego los veo, debo atender esas curvas...

Próxima prueba: El Hungaroring, ¿gitanos la vista?

Juan Gabriel Muñoz López, “gabrielml”, “pepipol”
Fuente de imagenes: www.theF1.com