Llegado a este punto del juego, reconozco que la genialidad de Codemasters en el título de F1 de Xbox 360 -y otras plataformas también- sale a la luz, se vive la misma presión que un verdadero piloto, el trama de la historia y la importancia de adecuar los reglajes a cada circuito es fundamental, si así lo decides; la inteligencia artificial lo puede hacer por ti (Tu ingeniero en Jefe y tus mecánicos virtuales) o si eres de los picudos en el tema del “tunning” pues adelante, lo que decidas hacer tendrá su efecto en el desarrollo de tu carrera como piloto de la F1.
Pues bien, las posiciones del campeonato llegado a esta carrera van como siguen: Webber 159, Hamilton 140, el piloto ficticio –o sea, yo- 137, Alonso 134, Vettel 132, el Káiser Schumacher vienen con 79 puntos de ahí en más, no hay grandes cosas que decir, somos 5 por el campeonato, bueno realmente 4 con mayores posibilidades, esta carrera será muy importante…
Mi equipo empaca las cosas con gran optimismo, mi triunfo en Monza ha influido en la motivación de todos, en su privado, el Jefazo está echando números –¿pero qué suelta la lana el re canijo?- para la siguiente temporada, aunque tengo que reconocer que en el campeonato de constructores no tenemos nada que hacer, el equipo Red Bull ha estado imparable y se perfila para el título en este rubro, ¡Dios mío y Jarno que no se pone al ritmo!.
Es hora de partir de la tierra del espagueti y Ferraris, extrañaré la cosa nostra, no se confundan, era el nombre de la pizzería donde cenamos Jarno y yo con aquellos simpáticos pero muy conchudos amigos italianos, aunque me quede con la duda porque a un señor todos le decían padrino al entrar al negocio y le besaban la mano, en fin, han concluido todas las pruebas de la categoría en el viejo continente, nos dirigimos a la ronda de eventos en el lejano oriente que incluyen Singapur, Suzuka en Japón y Corea, aunque de éste último hay incertidumbre porque es nuevo y aún está en construcción.
Todo el equipo hace el viaje entusiasmado aún y cuando volar tantas horas me deja las chatas más planas que una aspirina, por fin luego de muchas horas de charla, comida clase premier -¿a poco creían que mis méritos en la pista no tenían privilegios?- aterrizamos en Singapur, me dice Jarno: ¡Mira, ahí están las petronas!, ¡ah chingao! -le conteste en un italiano muy rudimentario-, ¿a poco vinieron mis primas de cocula para verme?, si ni venden en multinivel como para que se hayan ganado un premio, si serás zopenco... me dice Jarno, te estoy diciendo que ahí están las torres petronas, uno de los edificios más altos del mundo, no mam… se me cae la cara de la vergüenza, yo que quería ver un rostro familiar, tendré que esperar las vacaciones al finalizar el campeonato, para visitar mi tierra y echarme unos tequilas con mis primas.
En fin, ando como zombie, absorto por el glamour que se vive en este país, como extraño a mi edecán, ¡malditos gitanos!, el circuito esta genial pero tiene un ingrediente muy peculiar, se corre de noche bajo la luz de potentes reflectores, no ching… soy como los gatos pardos…, acostumbrado a correr bajo la luz natural y me salen con esto, ni modo, hay que ser profesionales en todo momento –pensé para mí-, y hacer lo que me tiene en el tercer lugar del campeonato, se inician las pruebas libres y mi verdadero calvario se anticipa a la semana santa, ¡Noooooo!, circuito callejero pero muy sugéneris, cambios de altitud, vueltas muy cerradas, antes de entrar a las “eses” se ve en el fondo los fuegos artificiales, ya me puse unos buenos golpes en la barrera de contención por mirar las luces en el cielo explotar, adiós salario supongo, he roto la punta de mi monoplaza en varias ocasiones por estas distracciones, para mi mala fortuna, Vettel y Webber están impasables y marcan los mejores registros de la sesión, Alonso está inspirado en el cavallino rampante y yo, mexican curious, sufro para hacer un papel decoroso y me quedo con la sétima plaza de la parrilla después de las libres y calificaciones.
Inicia la carrera y trato de mantener mi puesto a como dé lugar, llegamos a la primer curva y en un rebase magistral, Vettel desplaza a Alonso, siguen Webber, Button, Massa, Kubica y yo, en la recta me despacho a Kubica no sin antes mandarlo contra la barrera y recibir llamada de atención de los comisarios de pista, maldita sea, se alejan de mí, no sé qué me pasa, estos circuitos callejeros no me sientan nada bien, pierdo 1 segundo en la vuelta dos, un mundo de distancia para este tipo de competencia, antes de que algo suceda más allá, me saco de la chistera lo que me dará resultado al final de la carrera, entro en boxes para hacer el cambio a las slicks y salgo en la tercera vuelta en el lugar 15, pero es una estrategia que me dará muy buenos resultados al final de la carrera.
Vuelta tras vuelta y no me acerco a los lideres, nace en mi un sentimiento de impotencia al no poder alcanzarlos, ah pero eso cambia en la vuelta 7, no sé qué sucede, supongo que el resignarme me ha hecho estar más relajado y comienzo a bajar el tiempo a los líderes de la carrera, uno a uno voy dejando en el camino a mis acérrimos rivales, Massa, Button, Hamilton y Alonso, al que no puedo alcanzar es al canguro australiano de Webber que entró en la misma vuelta 3 que yo a boxes pero su equipo lo lanzó antes que a mí, por fin y ante la resignación de verme en el tercer lugar de la carrera, el golpe de suerte me llega, Webber en su afán de alcanzar a Vettel, ha bajado su ritmo de carrera, los tengo a la distancia perfecta para el rebase, pero las curvas cerradas y mis toques en los muros me apartan de lograr en el primer intento el rebase, otra vuelta más al circuito y los tres hacemos casi el mismo tiempo en el registro, únicamente 200 milésimas de segundo hacen la diferencia y antes de llegar a las “eses” –por cierto ya no me distraigo con los fuegos artificiales- me lanzo fenomenal al ataque y me despacho a Webber, y casi hago lo mismo con Vettel, que me cierra la puerta de improviso y para evitar tocarlo y ser penalizado, me aparto de la huella de carrera –sin perder la posición previamente ganada- y así permanecemos los tres hasta el final de la disputa. Vettel ha ganado el Gran Premio, y yo, he derrotado a mi rival directo (Webber) habiendo recortando 3 puntos en el campeonato. Salgo al podio con la motivación en alto, porque al final, mi parada estratégica y temprana en pits ha rendido sus frutos. Las petronas son mis testigos, ¡primas I love you!.
Siguiente reglaje y crono de vuelta: ¡Banzai Suzuka!
Saludos entusiastas de la F1 y seguidores de las crónicas.
Juan Gabriel Muñoz López
“gabrielml”, AKA “pepipol”.
Pues bien, las posiciones del campeonato llegado a esta carrera van como siguen: Webber 159, Hamilton 140, el piloto ficticio –o sea, yo- 137, Alonso 134, Vettel 132, el Káiser Schumacher vienen con 79 puntos de ahí en más, no hay grandes cosas que decir, somos 5 por el campeonato, bueno realmente 4 con mayores posibilidades, esta carrera será muy importante…
Mi equipo empaca las cosas con gran optimismo, mi triunfo en Monza ha influido en la motivación de todos, en su privado, el Jefazo está echando números –¿pero qué suelta la lana el re canijo?- para la siguiente temporada, aunque tengo que reconocer que en el campeonato de constructores no tenemos nada que hacer, el equipo Red Bull ha estado imparable y se perfila para el título en este rubro, ¡Dios mío y Jarno que no se pone al ritmo!.Es hora de partir de la tierra del espagueti y Ferraris, extrañaré la cosa nostra, no se confundan, era el nombre de la pizzería donde cenamos Jarno y yo con aquellos simpáticos pero muy conchudos amigos italianos, aunque me quede con la duda porque a un señor todos le decían padrino al entrar al negocio y le besaban la mano, en fin, han concluido todas las pruebas de la categoría en el viejo continente, nos dirigimos a la ronda de eventos en el lejano oriente que incluyen Singapur, Suzuka en Japón y Corea, aunque de éste último hay incertidumbre porque es nuevo y aún está en construcción.
Todo el equipo hace el viaje entusiasmado aún y cuando volar tantas horas me deja las chatas más planas que una aspirina, por fin luego de muchas horas de charla, comida clase premier -¿a poco creían que mis méritos en la pista no tenían privilegios?- aterrizamos en Singapur, me dice Jarno: ¡Mira, ahí están las petronas!, ¡ah chingao! -le conteste en un italiano muy rudimentario-, ¿a poco vinieron mis primas de cocula para verme?, si ni venden en multinivel como para que se hayan ganado un premio, si serás zopenco... me dice Jarno, te estoy diciendo que ahí están las torres petronas, uno de los edificios más altos del mundo, no mam… se me cae la cara de la vergüenza, yo que quería ver un rostro familiar, tendré que esperar las vacaciones al finalizar el campeonato, para visitar mi tierra y echarme unos tequilas con mis primas.
En fin, ando como zombie, absorto por el glamour que se vive en este país, como extraño a mi edecán, ¡malditos gitanos!, el circuito esta genial pero tiene un ingrediente muy peculiar, se corre de noche bajo la luz de potentes reflectores, no ching… soy como los gatos pardos…, acostumbrado a correr bajo la luz natural y me salen con esto, ni modo, hay que ser profesionales en todo momento –pensé para mí-, y hacer lo que me tiene en el tercer lugar del campeonato, se inician las pruebas libres y mi verdadero calvario se anticipa a la semana santa, ¡Noooooo!, circuito callejero pero muy sugéneris, cambios de altitud, vueltas muy cerradas, antes de entrar a las “eses” se ve en el fondo los fuegos artificiales, ya me puse unos buenos golpes en la barrera de contención por mirar las luces en el cielo explotar, adiós salario supongo, he roto la punta de mi monoplaza en varias ocasiones por estas distracciones, para mi mala fortuna, Vettel y Webber están impasables y marcan los mejores registros de la sesión, Alonso está inspirado en el cavallino rampante y yo, mexican curious, sufro para hacer un papel decoroso y me quedo con la sétima plaza de la parrilla después de las libres y calificaciones.
Inicia la carrera y trato de mantener mi puesto a como dé lugar, llegamos a la primer curva y en un rebase magistral, Vettel desplaza a Alonso, siguen Webber, Button, Massa, Kubica y yo, en la recta me despacho a Kubica no sin antes mandarlo contra la barrera y recibir llamada de atención de los comisarios de pista, maldita sea, se alejan de mí, no sé qué me pasa, estos circuitos callejeros no me sientan nada bien, pierdo 1 segundo en la vuelta dos, un mundo de distancia para este tipo de competencia, antes de que algo suceda más allá, me saco de la chistera lo que me dará resultado al final de la carrera, entro en boxes para hacer el cambio a las slicks y salgo en la tercera vuelta en el lugar 15, pero es una estrategia que me dará muy buenos resultados al final de la carrera.
Vuelta tras vuelta y no me acerco a los lideres, nace en mi un sentimiento de impotencia al no poder alcanzarlos, ah pero eso cambia en la vuelta 7, no sé qué sucede, supongo que el resignarme me ha hecho estar más relajado y comienzo a bajar el tiempo a los líderes de la carrera, uno a uno voy dejando en el camino a mis acérrimos rivales, Massa, Button, Hamilton y Alonso, al que no puedo alcanzar es al canguro australiano de Webber que entró en la misma vuelta 3 que yo a boxes pero su equipo lo lanzó antes que a mí, por fin y ante la resignación de verme en el tercer lugar de la carrera, el golpe de suerte me llega, Webber en su afán de alcanzar a Vettel, ha bajado su ritmo de carrera, los tengo a la distancia perfecta para el rebase, pero las curvas cerradas y mis toques en los muros me apartan de lograr en el primer intento el rebase, otra vuelta más al circuito y los tres hacemos casi el mismo tiempo en el registro, únicamente 200 milésimas de segundo hacen la diferencia y antes de llegar a las “eses” –por cierto ya no me distraigo con los fuegos artificiales- me lanzo fenomenal al ataque y me despacho a Webber, y casi hago lo mismo con Vettel, que me cierra la puerta de improviso y para evitar tocarlo y ser penalizado, me aparto de la huella de carrera –sin perder la posición previamente ganada- y así permanecemos los tres hasta el final de la disputa. Vettel ha ganado el Gran Premio, y yo, he derrotado a mi rival directo (Webber) habiendo recortando 3 puntos en el campeonato. Salgo al podio con la motivación en alto, porque al final, mi parada estratégica y temprana en pits ha rendido sus frutos. Las petronas son mis testigos, ¡primas I love you!.
Siguiente reglaje y crono de vuelta: ¡Banzai Suzuka!Saludos entusiastas de la F1 y seguidores de las crónicas.
Juan Gabriel Muñoz López
“gabrielml”, AKA “pepipol”.
Fuente de imágenes: http://www.thef1.com/




